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viernes, 20 de noviembre de 2020

9º aniversario/Bendiciones/Marta Salvat


Agradezco y bendigo a Marta, semilla impulsora de este blog, por su generosidad, amor, visión clara y elocuencia. 

 
Bendiciones


Estamos más o menos habituados a usar el término “bendiciones”, o “te bendigo”. Quizás no entendemos la magnitud de lo que representa este deseo, pues literalmente, estamos deseando para “el otro”, lo que deseamos para nosotros mismos.

Si tuviéramos integrado que “el otro, o el exterior” no existe, que es una proyección de nuestra mente, comprenderíamos que cada vez que bendecimos a alguien o a una situación, nos estamos bendiciendo a nosotros mismos a través de este supuesto exterior.

La proyección nos da la oportunidad de reconocernos a través de lo proyectado.

Nuestro ego nos puede hacer una mala pasada al nosotros poner la intención de bendecir a alguien o a algo, pues puede hacernos sentir más buenos, diferentes, o súper espirituales. Un momento más para reírnos de lo que nos sugiere.

El dar bendiciones puede ser un acto vacío si es automático, sin el sentir, al igual que cuando decimos “buenos días”, por simple formalidad. No es lo mismo que poner la intención de que el deseo literal es que tengas un feliz y santo día.

Ahora bien, ¿cómo podemos sacar partido a las bendiciones, dando una puñalada trapera a nuestra mente egoica?

Vamos a abrazar una de las citas de Un Curso de Milagros sobre las bendiciones:

“No necesitas la bendición de Dios porque de ella ya dispones para siempre, pero sí necesitas la tuya propia. La imagen que el ego tiene de ti es la de un ser desposeído, vulnerable e incapaz de amar. No puedes amar semejante imagen. Sin embargo, puedes escaparte muy fácilmente de ella abandonándola.” T7-VII.3.1-4

El reto es, ¿podemos bendecirnos a nosotros mismos, sabiendo y reconociendo que formamos parte indivisible de Dios? 
Integrar, aceptar y una vez más, reconocer, que somos el Cristo, el Hijo de Dios, ¿no es suficiente para que nos podamos bendecir? 
Si conseguimos cada día bendecirnos a nosotros mismos, a pesar de lo que estemos viviendo a nivel de la forma, independientemente de cómo sea nuestra personalidad o conducta, es un buen peldaño que avanzamos en nuestro camino y evolución espiritual.

Nada de distracciones, nada de exteriores, sólo Mi PADRE Y YO.

Es la bendición más grande que podemos permitirnos sentir.

Después de este paso, bendecir el exterior y a los demás, formará parte de lo que estaré extendiendo desde Mí, por mi naturaleza divina, por la Bendición de ser El Hijo de Dios.

Ya hace 9 años que Edu empezó con esta aventura bloguera, y nos va dando chispas de luz para seguir en nuestro camino y no desviarnos demasiado.

Es un buen momento para reconocer a Dios en Él, al igual que entendemos que el blog A tomar consciencia doblemente, es el blog de Dios. 
¿Cómo no íbamos a bendecirlo, si forma parte de todos? 

Bendiciones 















Marta Salvat – Noviembre 2020

Twitter: @salvat_marta | Instagram: @martasbcoach | Facebook: @martasalvatb - @ucdmmartasalvat - @acimmartasalvat

Web Oficial: www.martasalvat.com |
Mail: martasbcoach@gmail.com

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