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martes, 22 de agosto de 2017

Ira / Lilah

A la tercera casilla de Lilah, El juego del conocimiento de sí mismo le corresponde la Ira.
Después de Génesis, nacimiento, el inicio de la vida en la tierra, casilla 1,  inmediatamente después de la Ilusión (Maya), casilla 2, aparece la Ira con el número tres. Estando en la primera fila, es la cola de la serpiente del Egocentrismo, casilla 55, que se encuentra en la séptima fila.
Harish Johari explica la ira de este modo:

Ira (krodh)

"El estudio de la naturaleza del Ego es esencial para la comprensión de la Ira. El ego es aquello  que se identifica a sí mismo como Yo y mío. El hombre es un ser que crece a través de un proceso de sucesivas identificaciones. Después de nacer, el niño se identificó a sí mismo como un ser separado, apenas se sintió separado de su madre. 

Posteriormente, el niño comenzó a identificarse con los otros miembros de la familia, adoptando como propios sus patrones de conducta y formas de pensamiento. Luego, comenzó a asociarse y escudriñar a personas de su mismo sexo. Más tarde, en la vida, buscará su identidad en miembros del sexo opuesto. 

El final del viaje llegará cuando el Ego practique su identificación final con el Absoluto, y se funda en, con la Conciencia Cósmica [casilla 68, objetivo final del juego]. 

El Ego trabaja con el Intelecto [casillas 60 y 61] en este proceso de identificación. El Intelecto almacena la información recibida en este proceso, especialmente los juicios de valor asimilados de aquellos con los cuáles el hombre se ha identificado más cercanamente. El ser real sabe que toda realidad está contenida dentro suyo. Sin embargo, el ser identificado excluye aquellos aspectos juzgados malos por aquellos con los cuales se identifica. 
[Concepto]
La Ira es una reacción químico-emocional producida cuando el ego se enfrenta con un aspecto de sí mismo que ha sido eliminado, juzgado malo. La percepción de la existencia de ese aspecto negativo es experimentada como una amenaza a la existencia. Y, sin duda, la existencia de la corriente de la autoidentificación enfrenta en ese momento una genuina amenaza.

El ego entonces proyecta ese aspecto rechazado de sí mismo en el otro, a través de quien se ha manifestado, y dirige su energía con el fin de remover el aspecto indeseable. Esta es la naturaleza de la Ira.

La Ira es una manifestación de multiplicidad, de debilidad. Es la cola de la serpiente del egocentrismo (55). Es una proyección descendente de energía que trae al jugador al primer chakra. Cuando el ego está herido, uno siente rabia. La ira es inseguridad, la básica amarra del primer chakra.

La Ira es un gran obstáculo en el camino del crecimiento espiritual. Produce fuego, calor y lo quema todo. (...)

La Ira excita el sistema nervioso y suspende completamente la mente racional por tanto tiempo como permanece en el sistema ... el costo que hay que pagar es demasiado alto, porque trae demasiado bajo al jugador, quien debe comenzar de nuevo desde la primera hilera del juego.

La Ira puede expresarse en dos formas: 1. Con violencia. 2. Sin violencia. Cuando la forma de expresar la Ira no es violenta, crea una gran fuerza moral y llega a ser Satyagrah (de satya: verdad, y agrah: persistencia). Esto solo es posible cuando el jugador permanece en calma a pesar de saber que está realmente experimentando Ira. Esta rabia es impersonal. Está contra el mal. Está basada en el amor. Amor por el bien, amor por la verdad. Esta Ira ayuda al crecimiento espiritual y es divina". (...)

JOHARI, H.
Lilah. El juego del conocimiento de sí mismo.
Santiago de Chile, 1980, Ed. Cuatro Vientos, págs 35 y 36.


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